La empresa invita
La máquina cuenta cada café que sirve y os facturamos una vez al mes solo lo consumido. Sin comprar cápsulas ni café por adelantado.
Café en la oficina
Tres formas de tener café en el trabajo. La diferencia no está solo en el sabor: cambia quién compra, quién limpia y quién paga.
Casi todas las empresas acaban teniendo café de una de estas tres formas. La pregunta clave es quién se va a encargar de que siempre haya café y de que la máquina esté limpia.
| Cafetera de cápsulas | Cafetera superautomática | Máquina de café profesional JDOS | |
|---|---|---|---|
| Quién compra el producto | Alguien de la empresa | Alguien de la empresa | JDOS |
| Quién limpia y rellena | Alguien de la empresa | Alguien de la empresa, a diario | JDOS |
| Cómo se paga | La empresa compra las cápsulas por adelantado | La empresa compra la máquina, el café y la leche por adelantado | Como decida la empresa: factura mensual solo de lo consumido, precio especial para la plantilla o pago de cada persona con tarjeta o móvil |
| Control del gasto | Se paga lo que se compra, se use o no | Se paga lo que se compra, se use o no | Solo los cafés que sirve la máquina, contados uno a uno |
| Tipo de café | Cápsula | Grano recién molido | Café profesional, elegido según vuestro consumo |
| Averías | Las resuelve la empresa | Las resuelve la empresa o el servicio técnico | JDOS |
Es la opción más sencilla para empezar y cualquiera sabe usarla. El problema llega con el uso diario: alguien tiene que comprar cápsulas, vaciar el depósito, rellenar el agua y limpiar. Y cuando se toma bastante café, el gasto en cápsulas crece y suele pagarlo la empresa.
Da mejor café que las cápsulas porque muele el grano en el momento. A cambio, hay que comprarla, limpiarla a diario y ocuparse de las averías. Sigue haciendo falta alguien que compre café y leche y que la tenga a punto.
Analizamos vuestro consumo e instalamos la máquina de café profesional que mejor encaja. Nos encargamos de todo: café, limpieza, reposición y averías, para que el café salga bien todo el día.
Configuramos la máquina según cómo quiera organizarlo vuestra empresa. Las opciones se pueden combinar.
La máquina cuenta cada café que sirve y os facturamos una vez al mes solo lo consumido. Sin comprar cápsulas ni café por adelantado.
Un precio para vuestro equipo, o gratis si lo asume la empresa, y otro distinto para visitas o público.
Con tarjeta o móvil, sin contacto. Si la máquina la usan también clientes o público, podemos acordar un beneficio para la empresa por cada producto vendido.
Si sois pocos y alguien se encarga a gusto de la cafetera, las cápsulas pueden bastar. Si queréis buen café sin que nadie de la empresa tenga que ocuparse, y pagando solo lo que se consume, la máquina profesional es lo más cómodo.
Si dudáis, llámanos: te decimos con sinceridad si tiene sentido en vuestro caso.
Lo sabemos en una llamada corta. Te preguntamos cómo trabajáis y te decimos con sinceridad si os encaja y qué máquina pondríamos.